Recortes federales pondrán en riesgo la inscripción en Medicaid, advierte directora ejecutiva del plan público de salud más grande

Cuando la directora del plan público de salud más grande del país expresa su preocupación por los inminentes recortes federales a Medicaid, no lo hace solo porque se trata de su trabajo. Es algo personal.

Martha Santana-Chin, hija de inmigrantes mexicanos, creció con Medi-Cal, la versión californiana de Medicaid, el programa de atención médica administrado por el gobierno para personas con bajos ingresos y discapacidades.

Y hoy es CEO de L.A. Care, que administra lo que es, por lejos, el plan de Medi-Cal más grande, con más de 2,2 millones de beneficiarios, superando el número de inscripciones en Medicaid y en el Programa de Seguro de Salud Infantil (CHIP, por sus siglas en inglés) en 41 estados.

“Si no existieran redes de apoyo como el programa Medi-Cal, muchas personas estarían estancadas en la pobreza sin posibilidades de salir adelante”, dijo. “En lo personal, no tener que preocuparme por la atención médica me permitió concentrarme en lo que debía: mi educación”.

Al comenzar su segundo año al frente de L.A. Care, Santana-Chin enfrenta recortes presupuestarios federales y estatales que dificultan su misión de brindar atención médica a personas de bajos recursos y en situación de vulnerabilidad médica, inscritas en Medicaid. La aseguradora también ofrece planes de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, en inglés) a través de Covered California.

Santana-Chin advierte que la ley republicana conocida como One Big Beautiful Bill Act, aprobada el año pasado y también llamada HR 1, podría provocar que 650.000 personas salgan del programa Medi-Cal de L.A. Care antes de que termine 2028. Esto afectará las finanzas del plan debido a la reducción en los ingresos. La aseguradora reportó ingresos de $11.700 millones en el último año fiscal.

Se estima que HR 1 recortará más de $900.000 millones de Medicaid en los próximos 10 años, incluidos más de $30.000 millones en California, según el Departamento de Servicios de Atención Médica del estado, que administra Medi-Cal.

Como otros estados con déficits grandes, California ha reducido su gasto en Medicaid mediante medidas como congelar nuevas inscripciones de inmigrantes sin estatus legal e imponer nuevamente un límite de activos. Todo esto incluso antes de que el estado tenga que afrontar los recortes derivados de la pérdida de fondos federales bajo HR 1.

Santana-Chin estuvo a cargo de las operaciones de Medi-Cal y Medicare para la aseguradora privada Health Net, antes de asumir la dirección de L.A. Care en enero de 2025. Asumió el cargo casi tres años después de que los reguladores estatales multaran a L.A. Care con $55 millones por infracciones que, según indicaron, comprometieron la salud y seguridad de sus afiliados. L.A. Care pagó $27 millones en multas al estado y acordó destinar $28 millones a proyectos comunitarios de salud.

En una amplia entrevista, Santana-Chin habló con Bernard J. Wolfson, corresponsal senior de KFF Health News, sobre los desafíos financieros que enfrenta L.A. Care y por qué considera que la atención médica no debería depender del estatus migratorio de una persona. Esta entrevista fue editada por razones de espacio y claridad.

Usted creció con Medicaid. ¿Cómo ha influido eso en su visión ahora que dirige uno de los planes más grandes del país?Lo que realmente me motiva es saber que muchas de las personas a las que servimos son como mi familia. Han enfrentado dificultades y han tenido que depender de sus propios hijos para traducir cosas muy complicadas. Yo recuerdo haber hecho eso por mi mamá. La dignidad humana básica exige tener acceso a atención médica.

¿Hay algo en su trabajo en Health Net o en L.A. Care que le haya recordado su experiencia infantil con Medi-Cal?En ese entonces no cubrían transporte y no teníamos auto. Hoy, una de las cosas que escuchamos de nuestros afiliados es la necesidad de contar con un transporte confiable, que llegue a tiempo y cuyos conductores los traten con respeto. Si mi mamá y yo hubiéramos tenido eso, la vida habría sido mucho más fácil.

¿Qué impacto cree que tendrá HR 1?Va a devastar el sistema de atención médica. Al estado le será imposible compensar la pérdida de fondos federales, y en los próximos años habrá cada vez menos dinero. Eso hará que el número de personas que cubrimos se reduzca significativamente. Esperamos que entre ahora y fines de 2028, unas 650.000 personas salgan de nuestras listas. Y eso es solo en L.A. Care.

Eso representa más de una cuarta parte de sus afiliados en Medi-CalSí, es muy, muy significativo. La reducción en los pagos y el aumento en la atención no remunerada van a afectar seriamente al sistema. A medida que ese sistema se debilite y hospitales y otros proveedores se vean obligados a cerrar servicios o reducir sus centros, el acceso a la atención se verá afectado. Y no solo para quienes pierdan la cobertura.

¿Cómo responderá L.A. Care?Obviamente vamos a tener una caída significativa en los ingresos. Estamos muy enfocados en operar de la manera más eficiente posible. Y estamos buscando formas creativas de usar la tecnología para que nuestro personal pueda asumir tareas de mayor nivel. Por ejemplo, mejorar nuestras herramientas para que los agentes del centro de llamadas puedan responder más rápido y resolver problemas. También estamos automatizando procesos del área de pagos de reclamos.

¿Qué le diría a los republicanos del Congreso que aprobaron HR 1?Estamos en un punto de inflexión en el sistema de salud. Y debemos reconocer que algunas partes de HR 1 tendrán consecuencias no deseadas a largo plazo, o tal vez sí eran deseadas, pero me cuesta creerlo. Probablemente haya aspectos que valga la pena reconsiderar.

¿Como cuáles?Los requisitos de trabajo son un ejemplo. Muchos pensaron que sería una buena forma de administrar responsablemente el dinero destinado a la salud. Pero es muy complejo y provocará que personas que realmente califican pierdan su cobertura. Es lamentable, y eso es algo que pediría que reconsideraran.

¿Qué impacto tendrá la decisión de California de congelar la inscripción en Medi-Cal para inmigrantes sin estatus legal?No importa cuál sea tu estatus migratorio, si eres un ser humano y necesitas atención médica, vas a buscarla donde puedas. Y eso va a generar presión en el sistema si no tienes seguro.

¿Qué ha hecho L.A. Care para responder a las preocupaciones del estado en 2022 sobre demoras en la autorización de servicios y en la atención de quejas?Se ha invertido mucho en la infraestructura de L.A. Care en los últimos años: en nuestras plataformas de tecnología, en el manejo de datos. También se ha sumado capacidad, se han reforzado muchos equipos y hay más personal para apoyar el trabajo.

¿Cómo han afectado las redadas migratorias federales en Los Ángeles a los afiliados de L.A. Care y a la comunidad en general?Definitivamente han tenido un efecto paralizante. Las familias tienen miedo de ir al médico. No están llevando a vacunar a sus hijos. Muchos proveedores en salas de emergencia nos han dicho que ha bajado el número de personas que llegan. Una de nuestras gestoras de casos estaba muy angustiada porque una persona decidió no recibir un tratamiento que le podía salvar la vida por miedo.

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